¿EMPRENDEDOR?

En mi recorrido como emprendedor me he cruzado con muchas personas que como yo hace ya varios años, siempre han querido emprender un proyecto o un negocio propio, pero que por distintas creencias limitantes (no tengo experiencia, me falta el dinero, no se programar, soy demasiado joven, demasiado mayor, tengo muchas responsabilidades familiares, necesito un máster, me faltan contactos, pasaré primero algunos años en una gran empresa…) nunca llegan a dar el salto, perdiendo con ello una oportunidad única de encontrar su propósito experimentando con el mundo del emprendimiento y redescubrir su creatividad innata.

Como consultor, ayudo a personas curiosas y emprendedoras a creer en sí mismas y a lanzar sus proyectos personales a través de la creación de planes estratégicos a medida centrados en el coaching personal, mentoring empresarial, legal y de marketing, y la creación de relaciones personales con los principales actores de su sector.

Nuestra vida es la media de las cinco personas con las que más pasamos el tiempo”, solía decir Jim Rohn.

Si algo me caracteriza es que he cometido (y estoy seguro de que, afortunadamente, seguiré cometiendo) muchos errores.

El fracaso, siempre llamará a nuestra puerta y hay que abrazarlo, estar agradecidos y aprender de él. No como algo malo, sino como un maestro encubierto que nos entrega el regalo de la experiencia. Al fin y al cabo, un fracaso no es más que el único resultado posible que podíamos conseguir, atendiendo a nuestras circunstancias, variables y competencias personales y profesionales en un momento determinado.

Para conseguir lo que queremos, es tan fácil (y complicado) como cambiar esas variables, y trabajar con personas, mentores, que ya hayan conseguido lo que buscamos. Y el número de caminos para alcanzar nuestros sueños, y conectar con estas personas, tan sólo está en nuestra imaginación.

Si estás buscando el apoyo de alguien que te muestre el camino correcto, que te dé unas pautas de estilo de vida adecuadas en línea con tus objetivos, que te provea de una serie de hábitos y relaciones que te ayuden a sacar lo mejor de ti y afrontar cualquier desafío y que te ayude a ser responsable de tus actos enseñándote cómo ajustar todas estas cosas para seguir progresando hacia tus objetivos; entonces puedes considerar mi consultoría como una potencial opción para tu crecimiento.

No importa donde vivas, gracias al internet de la información y al internet del valor, podemos trabajar juntos desde cualquier parte del mundo.

¿EMPEZAMOS?

¿EMPRESA?

El mundo de la empresa, a diferencia de lo que suele entenderse en el imaginario colectivo, está lejos de estar aislado del movimiento emprendedor.

“Una vida basada en el propósito y el emprendimiento es posible dentro de una organización si ésta tiene claramente enunciada su misión y visión personal y los empleados comparten sus valores y principios.” Jorge de los Reyes

Resulta perfectamente posible (aunque tremendamente complicado sin un trabajo previo adecuado e individualizado) conseguir que los trabajadores de una empresa trabajen conjuntamente por la misión común, unidos por un único propósito de crecimiento personal y profesional.

Piensa en tu empresa y pregúntate

¿Hay alguien aquí que esté realmente marcando la diferencia respecto al resto de los compañeros?

¿Tengo entre mis colegas de trabajo una persona o grupo de personas que pueda decirse son los responsables de dinamizar toda la actividad empresarial, sacar las cosas adelante y llevar el ánimo a un siguiente nivel?

¿Tengo a mi alrededor personas que consiguen mantener toda su vida bajo control y alcanzan sus metas personales y profesionales?

Si es así, o si te sientes identificado con este perfil ¡Enhorabuena!

Estas ante un intraemprendedor.

Como consultor corporativo, ayudo a las empresas a descubrir a sus mejores instraemprendedores, a conformar equipos proactivos y productivos, formar a los nuevos líderes digitales y sobre todo, a llevar la cultura empresarial a un siguiente nivel, trabajando desde la base de la empresa, y no sólo (como suele ser habitual) desde los niveles directivos.

“El talento está en todos nosotros, esperando tan sólo a ser descubierto y canalizado con eficacia desde un punto donde nuestros recursos no rinden, hacia otro donde rinden más”. Jorge de los Reyes

Llevamos años viviendo el absurdo de la carrera empresarial donde los trabajadores que más horas echan, y, por lo tanto, los menos productivos y que menos duermen y descansan, son los premiados por las estructuras empresariales. ¿Acaso tiene sentido premiar a las personas que no respetan su propio tiempo, descansan menos y por lo tanto son menos productivas?

La clave, está en la misión, el foco y las estrategias y herramientas para su consecución.

¿EMPEZAMOS?