Hoy os traigo un post diferente. Os hablo del R.A.S o «filtro reticular», una pequeña parte de nuestro cerebro encargada de gestionar nuestra percepción y configurar las lentes a través de las cuales vemos el mundo.

¿Quieres saber cómo cambiar la forma en la que piensas para ser más resolutivo? ¿No perder nunca el foco? ¿Tener siempre las cosas claras y ser un experto en la toma de decisiones

Sigue leyendo 🙂

TIM FERRISS: «La vida castiga el deseo impreciso y recompensa la pregunta específica».

RUMI:  «Ayer era inteligente, por eso quería cambiar el mundo. Hoy soy sabio, por eso me estoy cambiando a mí mismo».
BING CROSBY & ANDREW SISTERS: «You don’t need to know the language to say you are in love».

Estoy seguro de que esto te suena:

  • Te compras un coche o un móvil nuevo y, automáticamente, ves el mismo modelo por todas partes.
  • Sales a la calle y, automáticamente, te encuentras con una persona con tu misma camiseta, zapatos o chaqueta.
  • Te enamoras, y automáticamente, el mundo entero parece perfecto: los días rebosan ilusión, estás lleno de energía y vigor y todo te sale bien.
  • Estas en un lugar abarrotado, con muchísimo ruido (un concierto o festival, una conferencia…), pero, sin embargo, alguien te llama por tu nombre y ¡pum! le encuentras rápidamente.
  • Incluso, te rompes el peroné por el sitio más insospechado, y a tu alrededor, ahora, todo son piernas rotas con la misma fractura.

Todas estas experiencias, son universales, pero

¿POR QUÉ OCURRE?

La respuesta -como no podía ser de otra manera- reside en nuestro cerebro, donde se encuentra el «Sistema de activación reticular» (SAR, o R.A.S por sus siglas en inglés), una pequeña parte del mismo, encargada de conectar y desconectar nuestra percepción de las ideas y pensamientos y que determina cómo vemos el mundo.

Cuando emprendes una acción (como comprar un coche) has tomado un gran paso en la redefinición de tus posesiones y de tu vida, y tu R.A.S cambiará para acomodarse a esta nueva adquisición y patrón vital. Así, sea cual sea el sitio al que vayas, tu R.A.S (muy educada y silenciosamente, eso sí) te recordará este cambio en tu vida.

En nuestro ejemplo, «destacando» a todo aquél que ahora, tenga el mismo coche que tú.

El R.A.S, no sólo se encarga de filtrar lo que vemos, oímos, olemos, degustamos o sentimos, sino que, además, como estructura neurológica del tallo encefálico, se encarga de los ciclos circadianos (sueño-vigilia) e identifica estimulaciones de fondo -aparentemente- irrelevantes para nosotros.

Es decir, filtra toda la información que considera «innecesaria«, para que la información «importante» siempre tenga preferencia.

¿El problema? –>  serás tú y tus sesgos de pensamiento quienes determinaréis qué y qué no es importante para el R.A.S.

¿CÓMO PODEMOS APROVECHARNOS DEL <<R.A.S.>>?

Como adelantábamos, el R.A.S, toma aquello en lo que pones tu foco y crea un filtro para ello.

Entonces, recoge todos los datos y estímulos que percibes (conversaciones, charlas, lecturas, TV…) y te presenta tan sólo aquello que es importante para la consecución de tus objetivos.

Momento que normalmente conocemos como de inspiración o surgimiento de una idea.

¿Increíble no crees? 🙂

De la misma forma, el R.A.S, busca información para validar tus creencias, y filtra tu mundo a través de los parámetros que tú mismo le das.

Creencias, que, por otra parte, serán la que darán forma y sentido a esos parámetros.

Si crees que se te da fatal hablar en público, o que eres una persona tímida, probablemente, sea cierto.

Si crees que trabajas eficaz y eficientemente, probablemente, también, sea cierto.

El R.A.S, simplemente, te ayudará a ver lo que quieres ver y a actuar en consecuencia, pues el patrón siempre es el mismo: las emociones y nuestras creencias (pensamientos) desencadenan comportamientos (acciones) y estos finalmente, tienen unos efectos (resultados).

Como decía Henry Ford: «Tanto si crees que puedes, como si crees que no puedes, estas en lo cierto».

Visto lo anterior, algunos especialistas sugieren que puedes «programar» o incluso entrenar tu R.A.S, a través de la configuración consciente de tu subconsciente.

Esto es, cogiendo tus pensamientos subconscientes (creencias) limitantes, y cambiándolos por otros potenciadores (creencias potenciadoras): ser coherente y coordinar tus pensamientos subconscientes con tus pensamientos conscientes.

En definitiva, configurar tu mente y tus patrones de actuación.

Básicamente, esto significa que, si te concentras en tu propósito y en tus objetivos, tu R.A.S «revelará» las personas, información y oportunidades que te ayudarán a conseguirlos.

Por ejemplo, si tu corriente de pensamiento tiene un cariz positivo, te harás más consciente del momento presente (mindfulness) y buscarás todo lo positivo en tu vida (agradecimiento).

Visto así, sin duda, propuestas como la «Ley de la Atracción» podrían abandonar su base puramente pseudocientífica, pues en efecto, cuando te centras en las cosas positivas atraes cosas positivas y cuando te centras en las cosas negativas, en efecto, y «gracias» a tu R.A.S, atraes cosas negativas.

No es magia, sino simplemente tu «Sistema de Activación Reticular» influyendo tus pensamientos, tu personalidad y, por ende, tu mundo.

La idea es que, si nuestro cerebro es capaz de escuchar nuestro nombre en el mar de informaciones de una sala abarrotada filtrando todos los estímulos «irrelevantes«, igualmente, y con cierto entrenamiento, podemos programar nuestro cerebro para centrar nuestro foco y así, atraer las cosas que más nos importan.

EL SECRETO DE LA FELICIDAD.

El R.A.S, considerado filogenéticamente como una de las partes más antiguas del cerebro humano, puede y de hecho así se ha considerado durante décadas, determinar nuestra personalidad, nuestras acciones y nuestra forma de ver la vida.

En un mundo como el actual, de omnímodos progresos tecnológicos, parece que todavía no acabamos de conseguir lo que buscamos con tanto desarrollo tecnológico: ser felices.

¿Realmente es tan complicado? ¿Podemos hacer algo para avanzar en nuestro desarrollo personal?

La sabiduría y conocimiento antiguo (y moderno) nos enseña que el principio y el final de cada día, es un tiempo para pensar, evaluar y corregir nuestro rumbo.

Sin embargo, independientemente de cuándo una persona empieza su jornada, raras veces (salvo que ya hayas programado tu R.A.S 🙂 ) vemos personas que hayan establecido rituales positivos que los mantengan motivados e ilusionados cada día y durante largos periodos de tiempo.

Muy al contrario de la opinión popular, este tipo de rituales de desarrollo personal, no están restringidos al dominio de los CEO super exitosos como Elon Musk o a los monjes budistas que se aíslan en las montañas de Katmandú.

Hoy mismo, a través de pequeños cambios, simples detalles que incorporar a tu vida, ésta puede cambiar radicalmente: simplemente, cambiando tus patrones de pensamiento.

Ya el Profesor Erwin H. Schell, una de las mayores autoridades sobre liderazgo de los Estados Unidos durante los años cincuenta, mencionaba que, obviamente, hay algo más que cualidades y competencias detrás del éxito. Más allá, en todos los casos, siempre hay un elemento de unión, un catalizador, que simple y llanamente puede definirse con una sola palabra:

ACTITUD.

Cuando nuestra actitud es la correcta, nuestras habilidades alcanzan su máximo de efectividad.

Los buenos resultados, inevitablemente, siguen a una buena actitud.

La actitud, frente a ti mismo y por ende frente a la vida, realmente marcan la diferencia:

  • Un vendedor o emprendedor con una buena actitud revienta sus cuotas.
  • Los estudiantes con una buena actitud, consiguen los mejores resultados.
  • Dos buenas actitudes, allanan el camino para una relación de pareja feliz.
  • Las actitudes correctas te hacen efectivo en tu trato con las personas, y te convierten en un gran líder.
  • Las actitudes correctas, te permiten sobrepasar cualquier situación.

EL ENTORNO.

La «exposición prolongada» a personas negativas, te hace pensar negativamente; el contacto constante con individuos con malos hábitos, desarrolla malos hábitos en tu conducta. Por su parte, acompañarse de personas con grandes ideas e inquietudes incrementa y potencia nuestro nivel de pensamiento.

«Eres la media de las cinco personas con las que más pasas el tiempo» – Jim Rohn.

Sin duda, el contacto con personas ambiciosas, inspira nuestro deseo de conseguir grandes cosas.

Los especialistas, están de acuerdo en que la persona que eres hoy (tu personalidad, inquietudes, tu estatus en la vida, etc.) es el resultado directo de tu entorno psicológico.

Igualmente, coinciden, en que la persona que serás dentro de uno, cinco, diez, y veinte años, dependerá casi por completo de tu entorno en el futuro.

Para entender estas «fuerzas supresoras», te recomiendo echar un vistazo a tu infancia, a tu «niño interior».

Como niños, todos nosotros nos fijamos metas.

A una sorprendente temprana edad, hacemos planes para «conquistar lo desconocido», «ser líderes», «alcanzar posiciones de gran importancia», «hacer cosas excitantes y estimulantes», «convertirnos en alguien rico y famoso…»

En definitiva, planeamos e intentamos ser los primeros, los más grandes y los mejores.

Y en nuestra tierna «ignorancia», vemos un camino despejado hacia el éxito donde «nada es imposible«.

¿QUÉ OCURRE CUANDO CRECEMOS?

Mucho tiempo antes de que alcancemos la edad en que podríamos empezar a trabajar en nuestros sueños, nos encontramos con una multitud de «individuos supresores» (muy bien entrenados) que no cesan de trabajar con su

«Eso es imposible; la suerte determinará donde acabarás; tienes que tener amigos importantes si quieres conseguir grandes cosas; eres demasiado joven o demasiado mayor«.

Y como resultado de este bombardeo constante de propaganda «No puedes conseguirlo asique no te molestes y confórmate«, la mayoría de las personas, como buenos consumidores de publicidad, nos lo creemos total o parcialmente y hacemos planes en consecuencia.

Todos, salvo algunos «locos» que deciden no rendirse nunca, y que no dejan que el pesimismo arruine sus planes de éxito.

Para estos «locos», por supuesto, va esta recomendación:

LLEVA UN DIARIO: PLANIFICA, ACTÚA, AJUSTA Y REPITE.

A nadie pueden ser desconocidos los famosos beneficios de llevar un diario. Como tampoco a ninguno de los que llevamos uno, la excusa del «No tengo tiempo».

Pues bien, me gustaría concluir recomendándote un protocolo para llevar tu diario con menos de 10 minutos de dedicación al día (5 minutos por la mañana nada más despertarte y otros 5 minutos antes de acostarte), y con la máxima efectividad para influenciar en tu R.A.S y ayudarte a conseguir tus objetivos.

PRINCIPIOS BÁSICOS PARA TU DIARIO (TRES SECRETOS PARA SER MÁS FELIZ):

GENERALES

  • Dedica cada mañana y cada noche cinco minutos a solas al diario: como dice Jocko Willink, «la disciplina es libertad«. Comprométete contigo mismo y habrás creado dos momentos en el día, exclusivos para ti.
  • Escribe una frase que te inspire: no sólo será un buen ejercicio literario y cultural, sino que tendrás algo en lo que pensar cada día y es una buena manera de encontrar mentores literarios.
  • Fíjate un reto semanal: establecer retos semanales harán que tus acciones salgan de tu zona de comfort, donde el verdadero crecimiento personal tiene lugar. Puedes fijarlos el día de la semana que quieras :).

MAÑANA

(1) LISTA DE AGRADECIMIENTO: cada día, escribe tres cosas por las que en ese momento te sientas agradecido.

(2) CREA UN DÍA MEJOR: cada día, escribe tres cosas que hacer o que harás y que convertirán tu día en algo especial e inolvidable. Con esto, no sólo estarás influenciando en tu R.A.S para que conecte con las actividades que harás en el día haciéndolo más interesante, sino que además construirás nuevos enlaces neuronales en tu cerebro que te permitirán, literalmente, «ver» (visualización) qué puedes hacer para mejorar o hacer más apasionante y maravilloso ese día.

(3) AFIRMACIONES (PRIMING): cada día, escribe tres afirmaciones positivas sobre la persona que quieres ser y el futuro que quieres construir. Con este ejercicio, conocido como priming, tu cerebro comenzará a construir estas creencias en tu mente. Con constancia, comenzarás a crear un cambio en la química de tu cerebro.

NOCHE

(4) TRES COSAS ALUCINANTES: escribe las tres cosas más increíbles que te hayan pasado ese día y por las cuales estás agradecido.

(5) MEJORA TU DÍA: escribe tres cosas, con las que hubieras podido mejorar tu día. Si mágicamente pudieras viajar atrás en el tiempo y cambiar algo del día de hoy ¿qué sería? Con este ejercicio, actualizas tu percepción de las acciones que tomaste en el día y empiezas a buscar nuevas formas de actuar en las que podrías haber hecho las cosas de manera diferente, y más acorde con tus valores y principios fundamentales.

conclusiones

Espero que estos tips te sirvan de ayuda para nunca perder el foco en tus objetivos y nunca olvidarte -como dice Víctor Küppers– de que «Lo más importante en la vida, es que lo más importante sea lo más importante«.

Si alguna vez, pierdes el foco, no te preocupes.

Nos pasa a todos, pero ahora, siempre podrás echar la vista atrás y reconocer todo lo que has avanzado y todo aquello que tienes en tu vida para estar agradecido.

Como último apunte, y para los más curiosos (científicamente) y comprometidos a mejorar su desarrollo personal y lograr su mejor versión, os dejo dos reseñas:

  • The Five Minute Journal: un pequeño (pero poderoso) diario creado por Alex Ikonn y UJ Ramdas, que recoge paso a paso, muchos (por no decir, todos) los apuntes y consejos recogidos en este post para que puedas llevar un diario en apenas cinco minutos y con la mayor repercusión en tu R.A.S. Para mí, desde hace años, una herramienta indispensable 🙂
  • Tres de los estudios que han inspirado este post:



Just the expectation of a mirthful laughter experience boosts endorphins 27 percent, HGH, 87 percent. american Physiological Society (2006): que reveló el curioso efecto de que simplemente pensando en nuestro programa de televisión favorito, generamos el mismo nivel de endorfinas que durante el propio visionado del programa). ¡Curioso!


No olvides dejarme un comentario o escribirme si tienes alguna duda 🙂

¡Feliz semana emprendedores! 🙂